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viernes, 29 de marzo de 2013

YTQTEPDDM.

No hay nada mejor que abras los ojos y que parezca que sigas soñando. No te mueves, casi ni respiras por miedo a que abra los ojos y suceda algo que cambie las cosas. Así, tal y como está, es imposible que suceda algo que lo estropee. A pesar de esto, quieres todo ya, quieres despertarle y que sí sean buenos días.
Es tan diferente cuando está así, como todo lo contrario a cuando está despierto, parece hasta bueno. Parece que toda la energía que usa en ser lo que es, la descarga ahora, solo dejándose llevar.
Y es que, no parece de verdad, su carita entre la almohada y las sábanas blancas. Su nariz gordita, te encanta que sus pestañas parezcan aun más largas y te encanta su respiración lenta. Los ojos sin fuerza, cerrados con suavidad, que raro suena tratándose de esta persona. Desde luego, no tiene pesadillas. Pero ahora que lo piensas, ¿porqué las iba a tener? La verdad es que es un experto de la vida, librándose de los problemas según van llegando, y por regla general no lo pasa mal por los demás. Pero, es impresionante la cara de tranquilidad y calma que transmite, como si profundamente siguiese en sus sueños de niño.
Y tú, que tienes el peor despertar del mundo, te quedas mirándole. No lo puedes evitar, no conocías esta parte. Normalmente, te levantarías y estarías de mal humor hasta terminarte el café, pero no puedes más que sonreír inevitablemente y observar. Y así pasan los minutos, simplemente, mirándolo dormir.

viernes, 22 de marzo de 2013

FLYN.

No sé, supongo que fuimos todo lo que son las personas como nosotros. Nada que no hayan pasado otros antes, y sí, han sobrevivido. Por ser, fuimos todo. Fuimos todo y nada. Fuimos las esperanzas, los meses, fuimos las historias. Fuimos la cordura y la locura, lo que se puede hacer y lo que no. Fuimos el cielo abierto y las noches sin dormir. Fuimos los enfados y las carcajadas. Fuimos un Madrid-Barça. Fuimos lo impensable.
Fuimos lo más contrario y lo más parecido que hay. Fuimos lo que salió, o más bien, lo que no salió. Fuimos el resultado de nuestros errores y aciertos. Fuimos las decepciones, la desilusión, el encanto convertido en soledad. Fuimos lo planeado y la improvisación. Fuimos dos, o tres, o cuatro, o ocho. Fuimos la ausencia de lluvia y el campo húmedo. Fuimos los ojos marrones y el pelo castaño. Fuimos la falta de motivos. Fuimos el odio.
Porque después de todo, somos un 30 de Febrero.

martes, 12 de marzo de 2013

6

Me fui y no la volví a tocar, simplemente dejé de ir. Dejé de ir, se me acabó el verano y por lo tanto ella. Y ahora, meses después, vuelvo y está todo cambiado. La playa sigue siendo la misma pero todo es diferente.Sigue siendo esa playa tranquila, que ayuda a pensar, a meditar. Incluso podía ver aquellas letras dibujadas en la arena, nos podía ver sacándonos fotos haciendo la mona, también me veía corriendo por la arena húmeda pensando lo que me iba a venir encima, o no.
Pasaron los meses y, bueno, aquí estoy. En la misma playa recordando los pensamientos que hace meses pasaban por mi cabeza cuando estaba aquí. No me preguntes porqué pero me recuerdan a ti, supongo que esos días no pensaba en algo que no fueras tú. Y ahora, bueno ahora es como si llegase y tuviera que cambiar todo para como están las cosas en verdad.
Quién diría que iban a cambiar tanto en tan poco. Pero no pasa nada, ahora es como una playa diferente, la esencia está ahí, pero cambiada. Aun así sigue siendo parte de mi infancia, podría verme juntando montones de conchas o haciendo castillos de arena pero pff, eso si que queda muy atrás. Y pensar que hace unos días fueron seis, y ya no ha vuelto a ser lo mismo desde entonces. Pero, ¿que más da? Me gusta esta playa nueva, diría que es menos ingenua.

viernes, 1 de marzo de 2013

Fix you- Coldplay.

Se me queda pequeño el cielo cuando intento escalar el acantilado y volver a saltar. Y volver a caer en la misma playa de Septiembre. Esas olas rotas en los tobillos mientras, una completa revolución, como si desfilando por la arena los pensamientos se fueran a aclarar. Lo único que se aclara aquí es la espuma de la superficie de la orilla.
Pero escalar. Aunque tiemblen los entumecidos brazos y se resbalen los zapatos desgastados. Da igual tardar unos minutos o pasar la noche allí, así podrás hacer una visita a las estrellas, que las tienes olvidadas. O que se te corten los labios o el aliento, solo sube, no siempre las personas que mejor apariencia tienen son las que consiguen llegar. Sin mirar atrás, o caerás una vez más, aunque casi ya perdiste la cuenta de tantas.
Habías practicado mucho, pero no es igual cuando te toca vivirlo, sentirlo, llorarlo. 
Dejarte la vida en ello, ellos, ellas, ella o él. Dejarte la vida en eso que tenga la importancia que le das, y si crees que no la tiene, mientes. Repasa todos los consejos que te han dado y no has seguido, también los mejores que te hayan podido dar y los que has dado tú. Piensa en todas las personas que te  han atormentado y a cuántas has atormentado. Cuenta las derrotas, aunque hay victorias que valen por dos, o tres, o por un millón. También hay caídas irrepetibles. Los deseos y los odios en el mismo saco.
Recuerda todos tus errores, y date cuenta de que no te arrepientes ni de uno solo.
No pienses en lo que vas a ser, de quién o qué, solo piensa en vivir tu vida de la forma que has querido vivirla. Así cuando llegues a lo más alto y tengas que saltar, sabrás todos los porqués de tus acciones, los motivos y motivaciones, las cosas sin sentido, porque la gran mayoría de las veces, son  las que nos hacen más felices.