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miércoles, 17 de abril de 2013

De tomarnos el café solo, pero solos.

Todos hemos visto el mundo, demasiado grande para nosotros, desde que aprendimos a poner una pierna delante de la otra, y no olvidarnos de respirar mientras lo hacemos.
A arrancarnos en pedaladas infinitas sin nada que nos frene a los lados.
A descubrír el significado de las letras de la calle, a cantar la cancion más bonita del mundo que nunca olvidarás, si dos por dos es...
Y entonces de repente, no quieres frenos, nada que te pare, ser mayor , porque todo es muy fácil.
Aprobar sin estudiar, pasarse la noche despierta, ir y venir aquí allá, que más da si todo se puede arreglar.
Y ahora por contradecirnos, todo vuelve a ser muy grande, de pasarse noche despierta, estudiando, ir y venir entre hojas de libros.No estamos hechos para aguantar el peso de un billete de 50 y el llavero del coche. De tomarnos el café sólo, pero solos. De quemarmos mil veces antes de la primera tortilla perfecta. De no tener a nadie ya que no frene a los lados, estamos solos dentro de un mundo demasiado grande. Hemos desperdiciado demasiado tiempo en jugar ser mayores que en preocuparnos a ser felices. Y ahora nos estamos convirtiendo en adultos forzosos, y es que ya nada tiene vuelta atrás.

sábado, 16 de febrero de 2013

T1

Pues esta es mi teoría. Mi teoría sobre nuestra capacidad de olvidar a las personas que pasen por nuestra vida. Y es que esos nombres, los que se han impreso con letra negra en nuestra historia, son imborrables. 

"Como si fuera verdad que te puedo olvidar en momentos determinados.

Nadie es capaz de olvidar completamente a alguien. Nunca. Por mucho que cambiemos o esas personas cambien, aun quedan millones de cosas más. Quedan esas tardes de Octubre, esa lista de reproducción en el móvil o unas fotos borradas. O quizás ni si quiera le dimos importancia a la fotografía. Están todas las letras del abecedario que describen sus iniciales. Todas esas veces que, ves a alguien con su misma ropa, o peinado, o manera de pensar o hablar. Una tarde paseando sobre la gravilla  de un parque vacío, y así sin más reconozcas su olor, y se esfuma tan rápido como llegó. Y las escenas de los crímenes. Esa broma, esa palabra, ese sabor y ese cielo apagado. Quedan lo más importante, los recuerdos, y mientras estos sigan en nuestra memoria es y será imposible olvidarse de alguien por completo, aunque no signifiquen lo mismo unas personas que otras.