Vistas de página en total

jueves, 23 de enero de 2014

Tic-tac, tic-tac, tic...

Y aunque pasen solo meses, todo cambia. Puede que no se note de la noche a la mañana, con excepciones, pero día a día se suma y se suma.
Aquí estamos. Somos nuestra propia evolución. La parte que queda, la esencia, que hay veces que termina por perderse entre tanto cambio.
Para mi el tiempo no pasa en años, pasa en momentos. Quizás los buenos pasan demasiado rápido y los malos demasiado lento. 
Suelen decir que siempre hay algo bueno en los días malos y algo malo en los días buenos. A excepción mía, que siempre es todo una mierda o lo mejor de este mundo. 
Lo que hay que hacer es, jugar con el tiempo, reírse de él. Mirar atrás sabiendo lo que fuiste y los que fueron contigo, los que decidieron marcharse, incluso los que nunca llegaron a quedarse. Estirar este momento que por una parte ya es pasado, calcularlo bien, escoger bien cada cosa que haces, cada opción, porque te queda el futuro. Crea temor y atracción, pero la atracción siempre viene por la curiosidad y el temor por lo desconocido. 
Y ahora que? Dime que pasa conmigo, porque ni yo lo sé.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Como que el telediario ya solo habla de desgracias y las canciones únicamente de amor.

Vivimos creyendo que nacemos en un viernes y nos consumimos un lunes de madrugada. Creyendo que tenemos que ser así o asá, según las pautas predeterminadas. Decisiones que ni si quiera son propias, porque esas no les gustan a nadie excepto a ti.
Creemos en lo que más tarde nos defrauda, nos falla. Y así cuando queremos creer en algo verdaderamente importante, lo pasamos por encima porque las experiencias nos han hecho de esta forma, incrédulos.
Solo oimos lo que quieren que oigamos y solo vemos lo que quieren que veamos. Hace tiempo que se dejó a un margen la voluntad propia, ahora hasta ser diferente es una moda.
Y aunque suene irónico, somos esclavos de las modas porque nos gustan, nos atamos a ellas porque en el fondo nos gusta pertenecer a un grupo, sentirnos parte de algo.
Porque ya las cosas se asocian solas, en buenas o malas, pero cada uno las ve a su manera.
Como que el telediario ya solo habla de desgracias y las canciones únicamente de amor.

lunes, 14 de octubre de 2013

C'est la vie.

Y yo que pensaba que el tiempo no pasaba, aquí estoy, haciendome mayor. Asumiendo los derechos y deberes de crecer, asumiendo que las personas no cambian y que no todos los que te sonríen son tus amigos.
Acabo atando cabos y empiezo a desatar otros. Termino por explotar en un intento de aguantar. Empiezo a dudar sobre cosas que siempre fueron afirmaciones ciegas. Y cada noche empiezo a ver un poco más de verdad, en vez de tanto cuento.
Que ni todas las promesas se cumplen, ni todas las promesas se hacen mediante palabras. Que quien tiene que saber algo, ya lo sabe. No nos engañemos.
Termino por reírme de mi misma, de mis acciones del pasado, los pretéritos de mis decisiones. Porque no, reírme de todo? Termino burlandome de mi misma porque aprendo de ello, porque aprendo de todo.
Igual que termino por no necesitar a alguien que nunca me ha necesitado.

lunes, 30 de septiembre de 2013

.

Ya no recuerdo si al despertar es más día o más de noche que ayer. En realidad, ni si quiera se si ayer amenació. Tampoco importa mucho. Que más da, si ahora llueve siempre aunque de diferentes direcciones.
Que si es por importancia, me importa una mierda las vidas agenas a la mía, en lo que os habéis convertido y que no penséis igual que yo. Realmente hay pocas cosas importantes aquí, puede que incluso las cosas pequeñas sean las que más pesan. Importa quién se queda y quién no. Y cómo te tratan cuando están de paso. Pero importa mucho más porqué se van.
Porque nunca sabes lo que te puede tocar, hoy estas dentro y mañana fuera. Quizás por eso deberíamos empezar a pensar en lo que realmente sí es importante. Que si te dicen te quiero está bien, pero si además de eso lo dicen en serio, está mejor. Y que si hacen que rías hasta quedarte sin aire y después seguir riendo, no les des menor importancia de la que realmente tienen, que es mucha, muchísima.

martes, 27 de agosto de 2013

Back

Emociona tanto como el despertar de un niño de seis años en un 6 de Enero. Hace feliz como pasar de la parte rugosa del antideslizante a la parte lisa de mi vieja Canon 20D, su peso, la forma monótona de girar el objetivo y el sonido exclusivo que hace al capturar.
Satisface tanto como olvidar a alguien y duele como una caída emocional. Sientes impotencia como cuando sabes que no puedes solucionar sus problemas, por mucho que desées. Ilusiona como las palabras y mata como las promesas. Transmite sensaciones únicas como nadar y nadar hasta que no oigas los ruídos de la orilla, flotar haciendo el muerto y que solamente oigas tu propia respiración y los latidos, el leve picor del salitre y la sensación que sienten los dedos al rozar con el agua cuando nadas. Cansa como la constante rutina de los martes. Impacienta como una pequeña reclamando la atencion de su padre desde el borde de la piscina. Constantemente llena de cambios que nos afectan tanto para bien o mal, pero que no escoge uno mismo, sino que son consecuencias o respuestas a una acción.
Y sorprende tanto como estar en ese lugar del que mil veces te habían hablado pero que ni en sueños imaginabas así.
No digo que los cambios sean malos, pero nunca son fáciles, aunque con suerte suelen ser a mejor. Quizás sea eso lo que necesito, un cambio, un cambio que tendré.
Pues así, así es como se comporta la vida. Puedes tener buena o mala suerte, si crees en ella claro, pero tarde o temprano nos jode a todos. Y, llamarlo karma o justicia cósmica pero muchas veces esta compensada.

lunes, 22 de julio de 2013

Lo normal sería que te llorara todas las noches, o que borrara nuestras fotos de mi móvil. Que no quisiese saber más de ti y no quererte ver más. Sería normal hablarlo, intentar saber qué paso. Intentar saber quién eres, porque ninguna de mis teorias consigue saberlo aún. Normal es, arrastrarse? suplicar? Sí, suele ser normal. Pero, ¿sabes que? Que ni tú, ni yo somos normales. No nos comportamos como personas que lo sean. Quizás sea bueno o malo, pero es diferente. Así que lo que se considera "normal" tú y yo nos lo saltamos. No es la única cosa que la pasamos, nos va lo improvisado. Incluso lo inexistente.
Así que no podré describirte, después de creerme que sé todo sobre ti, he llegado a la conclusión de que no se nada. Que eres un completo desconocido, cuando pienso que vas a llegar de un lado llegas del otro y viceversa. Pero siempre con la misma intención. ¿Quién sabe? Realmente pienso que nadie te conoce en verdad, una complejidad así, ni con el paso de los años. Quizás no te conozcas ni tú, pero está claro que sabes lo que te haces. Y aunque no sepa nada sobre ti, lo que pretendías o pretendes, seguiré sin hacerlo porque tratar de adivinarlo o preguntartelo sería demasiado rebuscado y predecible. Sería, bueno, digamos que sería demasiado normal.

sábado, 6 de julio de 2013

Qlmpsscmvpd

Podría pensar en historias para anestesiarme, de esas que te ciegan la realidad, como lo de que tú volverás o que yo te estaré esperando.
También podríamos decir que todo fue mentira, o que no nos acordamos, o que ya lo olvidamos. Mentir al contar otras batallitas menos la que realmente fue para disimular. Como mirar de reojo.
Podemos hacer como si no pasase nada, creo que será lo mejor. Aunque para mí disfrazarse nunca fue fácil, siempre tiene algún pequeño fallo, algo que ni somos capaces de observar.
Asi que, esto será complicado, porque todos los caminos o opciones llevan a lo mismo. Que las mentiras piadosas si se cuentan mal valen por dos y que yo, nunca fui de mentir.
En el juego hasta la persona a la que mejor se le da pierde, solo hay que saber como ser más listo que el contrincante. Saber de que pie cojea y aprovechar la mínima oportunidad.